La competencia objetiva para la ejecución de garantías reales en el concurso de acreedores

La Sentencia del Tribunal Constitucional núm. 191/2011, de 12 de diciembre (BOE 11-01-2012) ha vuelto a poner de actualidad la polémica existente entre los juzgados de Primera Instancia y los Juzgados de lo Mercantil en relación a la competencia objetiva para la ejecución hipotecaria de los bienes del concursado, a pesar de que, no obstante, la mayoría de los jueces y tribunales españoles hayan optado por atribuírsela a los Juzgados de Primera Instancia, siempre y cuando los bienes que se pretendieran ejecutar no estuvieran afectos a la actividad empresarial o profesional del deudor o a una unidad productiva de su titularidad.

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4 thoughts on “La competencia objetiva para la ejecución de garantías reales en el concurso de acreedores”

  1. Con los datos del número de recurso que proporcionas (el 71/2011), he localizado el Auto al que te refieres (el núm. 164/2011, de 28-10 de la Secc. 4ª AP de Las Palmas -JUR 201288468-), en el que se separa del anterior criterio mantenido por la misma sección 4ª en el auto de 07-04-2010 (rec. nº 314/210).
    Tal resolución viene a coincidir en lo esencial con la posición defendida en mi artículo respecto de que tanto de la dicción literal de la nueva redacción del art. 57.1 LC como su interpretación sistemática con el art. 8-1º y 3º LC y con la voluntad del legislador expresada en la EM (aunque ésta sin eficacia normativa), se desprende la competencia del juez del concurso para iniciar la ejecución de garantías reales una vez declarado éste (se trate o no de bienes afectos a la actividad del deudor), así como para la reanudación de las ejecuciones iniciadas antes de la declaración de concurso, aunque referidas éstas -y aquí es donde difiero del Auto de la AP Las Palmas- a los bienes afectos y posteriormente suspendidas por tal declaración.
    Y es que, de seguirse lo declarado por dicho Auto, no tendría razón de ser la previsión legal del art. 56.2 de que la ejecución se suspenderá desde que la declaración de concurso conste en el correspondiente procedimiento y sólo se alzará y ordenará que se continúe -en el procedimiento de ejecución inicial- cuando se incorpore a dicho procedimiento -el de la primigenia ejecución- resolución del juez del concurso declarando la no afección de los bienes. De igual modo y si fuese correcta la interpretación del Auto analizado, no hubiera sido preciso que el legislador en la reciente reforma de 2011 añadiera el nuevo apartado 5 al art. 56, para clarificar qué juez es el competente para la declaración de afección del bien cuya ejecución hubiera sido iniciada antes de la declaración de concurso, porque -según la AP de Las Palmas- debería suspenderse la misma de inmediato desde la sola constancia de tal declaración.
    Es innegable que los argumentos del Auto podrían ser considerados de lege ferenda pero, desde mi punto de vista, son erróneos y tienen más de voluntarismo que de interpretación normativa (sobre todo en lo relativo a que ello posibilitaría la más eficaz y fácil intervención del deudor y de la administración concursal en las ejecuciones pendientes). La propia sala es consciente de ello y se cuida mucho de matizar su opinión disidente. En todo caso, ya veremos si hay oportunidad de que veamos pronto algún pronunciamiento del TS que clarifique la cuestión.

    Gracias por tus comentarios y por facilitarme el número del recurso que me ha permitido la localización de tan interesante Auto.

  2. No. Es de la sección 4ª y sólo aborda la cuestión obiter dicta, al resolver un recurso contra un auto de un Juzgado de Primera Instancia que confirmaba un Decreto de suspensión del procedimiento por el Secretario Judicial, auto recurrido que sin llegar a declarar la competencia del juez del concurso (puesto que excedía el objeto del recurso) fundaba la procedencia de la suspensión entre otros argumentos en que la competencia para conocer de la ejecución hipotecaria correspondía al Juez del concurso. El rollo de apelación es el 71/2011.

  3. En primer lugar, agradecerte el comentario y la aportación acerca de la resolución judicial. Imagino que te refieres al Auto núm. 187/2011 de 25 octubre (JUR 2011412746) de la Sección 5ª de la AP de las Palmas, que reitera lo declarado en el Auto núm. 257/2010 de 3 de diciembre (AC 20111710) del mismo Tribunal, y en los que se remiten, a su vez, a los Autos de la Audiencia Provincial de GIRONA (sección 2, auto de 12 de Mayo del 2009,rollo nº 124/2009 (JUR 2009, 421621) y al de la Audiencia Provincial de Barcelona (Sección 15ª de 28 de junio de 2007, Ponente Sancho Gargallo, que cito en mi artículo). Si bien hay que puntualizar que el Auto declara en este caso la nulidad porque la ejecución hipotecaria -aun sobre bienes no afectos- se había iniciado con posterioridad a la declaración de concurso, ya que para la reanudación de la ejecución sobre bienes no afectos iniciada antes de tal declaración sí que sería competente el Juzgado de 1ª Instancia que previamente al concurso estuviera conociendo de la misma; pues así se desprende claramente tanto de la dicción del art. 56.2 LC como de su interpretación sistemática.

  4. La Audiencia Provincial de Las Palmas dictó en octubre de 2011 un auto, no citado en el artículo, en el que se sostiene, contra la jurisprudencia menor mayoritaria, que todas las ejecuciones hipotecarias en curso (sean de bienes afectos o no) se suspenden y que para la reanudación de las iniciadas ante el Juez de Primera Instancia la competencia es del Juez del Concurso, se trate, igualmente, de bienes afectos o no afectos a la actividad empresarial o a una unidad productiva.

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