Propósitos para 2013: desde “necesita mejorar” a “progresa adecuadamente”

Ahora que una gran mayoría de ciudadanos entiende o ha oído hablar de ratings o calificaciones y de sus efectos, entendemos bien lo que significa ser aprobados o suspendidos por unos “profesores” llamados Moodys, S&P y algún otro, con domicilio al otro lado del Atlántico, en las cercanías de Wall Street.

En este mundo global en el que se compite por captar recursos financieros al menor coste posible, sea deuda pública o emisiones corporativas, un sobresaliente es casi imprescindible; un notable no es suficiente; un aprobado es peligrosísimo (de facto es un suspenso misericordioso) y un suspenso o default es catastrófico. Todo se acabará midiendo en costes de la deuda y en un humillante diferencial con respecto al listo de la clase (el bono alemán).

Leer artículo completo