La Receta del concurso de la Startup

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En Dictum Abogados, estamos detectando en los últimos tiempos una proliferación de los concursos de pequeñas empresas. En muchos casos se trata de las comúnmente denominadas startups, creadas en los últimos cinco años por jóvenes emprendedores con brillantes ideas que podrían revolucionar el mundo.

Los ingredientes

El modus operandi es común: se realiza una primera ronda de financiación y el banco de turno concede una línea de crédito. El ICO o alguna otra Institución Pública realiza otra “aportación” a la sociedad y los empresarios se lanzan al mercado, deseosos de mostrar sus capacidades.

Bajo nuestro punto de vista, esta génesis de la empresa no debe tomarse a la ligera. Hay que elegir bien a los socios que nos van a acompañar. Muchos fracasos de empresas con proyectos brillantes tienen su origen en una desavenencia entre socios. Por ello, también hay que elegir muy bien a los profesionales que nos van a asesorar sobre el tipo de sociedad que se debe constituir, cómo aportar el capital, o cómo debe organizarse la administración.

Cómo se macera el concurso

Una vez comenzada la actividad empresarial, y con lo que ha costado arrancar y sobre todo conseguir la financiación, es difícil contener los gastos y resistirse a las grandes inversiones, las retribuciones a los socios que tanto están trabajando… Y ya que la empresa está funcionando, se vuelve a acudir a una segunda ronda de financiación. Pero, un exceso de confianza puede conducir al desastre, que solo podría evitarse con la intervención de un despacho especializado en el sector.

Cuando empieza a oler a quemado

Las empresas pequeñas, y sobre todo las innovadoras startups, tienen verdaderas dificultades para detectar cuándo comienzan a aparecer los verdaderos problemas. Son tantas las ganas de que la idea funcione que, muchas veces, los que viven inmersos en el negocio no son capaces de apreciar la realidad y la progresión negativa que está teniendo la empresa.

En esos momentos, un socio responsable, ante las primeras dificultades, debería contar con un equipo profesional de abogados y economistas que analice la situación y lleve a cabo la necesaria auditoría de la empresa encaminada a detectar los problemas y buscar soluciones eficientes.

 

La guinda del pastel

El final de la historia de la pequeña e innovadora empresa se ve acelerado cuando o bien un acreedor interpone una reclamación judicial o el propietario les desahucia del local en el que se desarrolla la actividad. En esos momentos, la agilidad para intervenir adoptando decisiones eficaces y medidas preconcursales o solicitando el concurso es crucial, a fin de evitar, por ejemplo, que se embarguen las cuentas bancarias, procurando que la empresa pueda pagar de manera ordenada a los acreedores. En este sentido, existe siempre la tentación para los empresarios de decidir a quién pagar y en qué orden, pagar a los trabajadores que tanto lo merecen, pagar a los proveedores para que sigan suministrando materiales… No obstante, cualquier medida a adoptar requiere del asesoramiento de expertos capaces de detectar lo que más interesa a la empresa.

Dictum Abogados puede ser un ingrediente esencial en la receta de una nueva aventura empresarial. Te aconsejamos sobre cuál es la estructura jurídica más adecuada para encauzar la empresa, te acompañamos en su desarrollo, analizando y asesorando en las situaciones de expansión o de dificultad financiera y, sobre todo,  contribuimos en la búsqueda de las soluciones más eficientes desde el punto de vista del pago de los créditos y la solución de la crisis.